Situado en las estribaciones de Sierra Morena, el término municipal de Granja de Torrehermosa, alberga en su interior acogedores parajes, donde se puede obseervar gran variedad de fauna y flora.

Aunque a primera vista parece que se trata de un término monótono y uniforme con predominio de cultivos de secano, en realidad es un espacio, que ofrece al viajero muchos rincones de interés y paisajes de gran belleza.

Parque Municipal Granja de TorrehermosaDentro del casco urbano contamos con el Parque Municipal, considerado como uno de los mayores de la provincia. Con una superficie de 28.418 metros cuadrados, cuenta con gran variedad de especies vegetales, jardín rústico de plantas autóctonas, zonas de juegos para niños y kiosco mirador en el centro.

Un poco más alejado del pueblo, contamos con paisajes naturales entre los que destacamos y proponemos para su mejor conocimiento cuatro rutas (“Arroyo Madroño”, “Finca el Río”, “Arroyo Juncoso”  y “Los Colanderos”) que mostramos en esta misma página para el conocimiento de todas aquellas personas que deseen disfrutar de las mismas.

En todas ellas, además de admirar el paisaje, encontraremos gran variedad de arboleda, encinas, sauces, chopos, fresnos y numerosa vegetación como adelfas, zarza, tilos, jara, tomillo, romero, retama, etc.

En cuanto a la fauna, dependiendo de la ruta en la que nos encontremos, se podrán observar zorros, jinetas, meloncillos, algún que otro jabalí, conejos, liebres, perdices, milanos, mirlos, cigüeñas, grullas, buitres, patos salvajes y otras muchas especies.

Concretamente en la Finca “El Río”, a través de visitas guiadas se podrán observar ciervos, gamos y muflones.

En la ruta de “Los Colanderos” destacamos el cerro “Los Peñones” desde el que se puede disfrutar de unas impresionantes vistas además de observar unos antiguos chozos de pastores construidos en piedra y bastante bien conservados a pesar de los cientos de años que han pasado por ellos.

Además, en algunos de estos lugares y otros del término, se podrán ver y admirar las norias, viejas maquinarias de madera y latón, ladrillo y argamasa en el ancho pedestal de la mudejaría para dar a la torre una réplica humilde y campesina.